Anne Hathaway interpreta a Maggie, una seductora mujer de espíritu libre a la que no le gusta sentirse atada a nada, ni siquiera al enorme reto al que se enfrenta a nivel personal. Pero Maggie encuentra la horma de su zapato en Jamie Randall, interpretado por Jake Gyllenhaal, cuyo indiscutible y casi implacable encanto le funciona bien con las mujeres y también dentro del salvaje mundo de las ventas farmacéuticas. La relación que Maggie y Jamie establecen gradualmente les coge a ambos por sorpresa, ya que se hallan bajo la influencia de la droga suprema: el amor.