Un misterioso caballero elige, entre los vagabundos que habitan debajo de los puentes del río Sena, a Andreas Kartak, un borracho, antiguo minero de Silesia que ha estado en la cárcel por asesinato. El extraño presta 200 francos a Andreas con la condición de que debe devolver el dinero el domingo siguiente en la iglesia de Sainte-Marie des Batignolles, como ofrenda a la estatua de Santa Teresa de Lisieux. Este préstamo inesperado cambiará la vida de Andreas, que encontrará toda una serie de personajes que a su vez harán que devuelva el dinero.