Soportar la terrible presión de las grandes ciudades puede provocar la ira de cualquier ciudadano. Las carreteras están atascadas. En tiendas y restaurantes, el cliente rara vez tiene la razón. Pero Bill Foster, un trabajador despedido de la industria de defensa, no está simplemente enfadado. Está decidido a vengarse. Foster abandona su coche atascado en el día más caluroso de año y se adentra en una pesadilla urbana, a la vez absurdamente cómica y devastadoramente violenta.