Tras regresar a casa de la guerra de Vietnam, Jacob Singer (Tim Robbins) sufre una serie de inquietantes visiones fragmentadas y alucinaciones cada vez más extrañas. A medida que su cordura se desvanece y su mundo se derrumba a su alrededor, Singer busca desesperadamente la verdad sobre su condición y lo que realmente le ocurrió a su unidad en Vietnam. A pesar de la modesta acogida que tuvo La escalera de Jacob en su estreno, su narrativa febril, sus imágenes de pesadilla y sus increíbles efectos especiales han hecho que el legado del terror psicológico de Adrian Lyne haya superado con creces su impacto inicial.