Una obra imprescindible en el canon crítico casi desde su estreno, la legendaria película de Sergei M. Eisenstein sobre un motín naval de 1905 fue revolucionaria tanto en forma como en contenido. El acorazado Potemkin es célebre por su dinámica fuerza compositiva y un montaje de una precisión tan perfecta que es difícil no dejarse llevar. A pesar de las innumerables citas y parodias, la masacre escenificada en las escaleras de Odessa sigue teniendo un impacto demoledor. Revelada por primera vez en una proyección especial al aire libre ante unas 25 000 personas en Trafalgar Square en 2004, la banda sonora de Pet Shop Boys, interpretada junto a la Orquesta Sinfónica de Dresde y orquestada por Torsten Rasch, combina ritmos electrónicos con grandeza orquestal para crear una experiencia cinematográfica contemporánea.